Alrededor de 900.000 autónomos tendrán que abonar un promedio de 450 euros después de haber cotizado por un tramo menor al que les correspondía según sus ingresos, conforme a los datos recientemente publicados por la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS). En conjunto, más de 1,87 millones de autónomos tendrán que ajustar sus cotizaciones de acuerdo con el nuevo sistema basado en ingresos reales, mientras que otro segmento de trabajadores podrá obtener reembolsos por haber cotizado más allá de su tramo.
Procedimiento de ajuste y datos relevantes
Proceso de regularización y datos clave
Cerca de 729.000 trabajadores pueden optar por recibir un reembolso o mantener su cotización, y hasta ahora, 429.000 han decidido preservar la base de cotización que mantenían al finalizar 2022. Según el secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, este dato muestra el deseo de los autónomos de mejorar sus futuras prestaciones y pensiones, a pesar de tener la opción de recuperar parte del dinero contribuido.
Respecto a los montos de la regularización, se calcula que el reembolso promedio para los autónomos que contribuyeron en exceso será de cerca de 600 euros, mientras que aquellos que cotizaron por debajo de su nivel correspondiente deberán pagar aproximadamente 450 euros para cumplir con el nuevo sistema.
Consecuencias del nuevo esquema de cotización
Este nuevo esquema de cotización fue implementado en 2023 como parte de la reforma del sistema de pensiones, con la meta de que los autónomos contribuyan de forma proporcional a sus ingresos reales. Anteriormente, los trabajadores por cuenta propia podían seleccionar libremente su base de cotización, lo que en muchos casos resultaba en aportaciones inferiores a los ingresos percibidos.
Este nuevo modelo de cotización se estableció en 2023 como parte de la reforma del sistema de pensiones, con el objetivo de que los autónomos contribuyan de manera proporcional a sus ingresos reales. Previamente, los trabajadores por cuenta propia podían elegir libremente su base de cotización, lo que en muchos casos derivaba en contribuciones inferiores a los ingresos obtenidos.
Los reembolsos a los autónomos que tienen derecho a recibirlos se realizarán entre marzo y abril, según el calendario de la Seguridad Social. Por otro lado, quienes han cotizado por debajo de lo debido recibirán sus notificaciones en las semanas venideras y tendrán un plazo hasta el último día del mes posterior a la notificación para pagar la diferencia.
Las devoluciones a aquellos autónomos con derecho a recibirlas se efectuarán entre marzo y abril, según el calendario de la Seguridad Social. Mientras tanto, quienes han cotizado menos de lo que correspondía recibirán sus notificaciones en las próximas semanas y contarán con un plazo de hasta el último día del mes siguiente a la notificación para abonar la diferencia.
El sistema de cotización basado en ingresos reales se incorporará gradualmente hasta 2032. Se anticipa que este modelo ofrezca una mayor equidad en el sistema de contribuciones y beneficios, aunque algunos sectores han manifestado preocupaciones sobre la complejidad del proceso y el impacto financiero inmediato sobre los autónomos.
Desde la TGSS han resaltado que, aunque este es el primer año de aplicación de este sistema, la colaboración con la Agencia Tributaria y las agencias forales ha posibilitado la obtención de los datos de los rendimientos netos sin mayores contratiempos. Asimismo, se ha destacado la transparencia del sistema y la relevancia de esta modificación para la sostenibilidad del régimen de cotización de los autónomos.
Desde la TGSS han destacado que, a pesar de ser el primer año de aplicación de este sistema, la coordinación con la Agencia Tributaria y las agencias forales ha permitido obtener los datos de los rendimientos netos sin mayores incidencias. También se ha subrayado la transparencia del sistema y la importancia de este cambio en la sostenibilidad del régimen de cotización de los autónomos.
Por otro lado, se ha asegurado que los trabajadores con ingresos más bajos experimentarán reducciones significativas en sus cuotas, superando el 30% en comparación con el sistema anterior. Con estos ajustes, se busca mejorar la protección social de los autónomos sin comprometer la viabilidad financiera del sistema de Seguridad Social.


