Y la pregunta es, ¿quién puede con Djokovic? | Tenis | Deportes
Dice Novak Djokovic que le duele la barriga, que no está en sus mejores días y que, por si fuera poco, la grada de Bercy, siempre revoltosa, intenta desestabilizarle un día sí y otro también. “El público parisino es muy especial… Estoy acostumbrado a estas cosas, pero bueno…”, señala mordiéndose la lengua. El caso es que ni los problemas gástricos, ni la tralla que acumula su cuerpo a estas alturas, ni mucho menos los intentos de los aficionados franceses por sacarle de sus casillas logran ponerle freno. Él, a lo suyo. Esto es, ganar, ganar y ganar. Refleja el marcador…
