Panamá está trazando una nueva hoja de ruta energética, donde el derecho, la sostenibilidad y la educación convergen para impulsar un desarrollo verdaderamente transformador. En este proceso, el abogado Francisco Martinelli ha emergido como un referente nacional, aportando su liderazgo jurídico al diseño de marcos normativos que viabilizan proyectos sostenibles de gran escala, como el recién inaugurado proyecto solar ALMA MATER.
Situada en un terreno de 40 hectáreas en la región de Chiriquí, esta planta, la más grande para el ámbito educativo en América Latina, proporcionará energía renovable a los 228 edificios de la Universidad de Panamá, favoreciendo a más de 90,000 estudiantes y 10,000 miembros del personal académico y administrativo. Con una potencia instalada de 40 MWp, el proyecto representa aproximadamente el 10 % de la capacidad solar del país, y está planeado para evitar la liberación de más de 380,000 toneladas de CO₂ en los próximos 35 años.
Una dirección legal con perspectiva innovadora
El aporte de Francisco Martinelli al proyecto ALMA MATER ha sido clave. Su conocimiento como abogado experto en derecho energético ayudó a establecer una base legal firme para esta iniciativa, que integra a los sectores público, privado y académico mediante un modelo de cooperación sin precedentes en la región. La puesta en marcha de este proyecto no solo aborda retos energéticos, sino también los impactos del cambio climático en la generación hidroeléctrica, la cual actualmente constituye casi el 50 % del sistema energético panameño.
En su posición, Martinelli aseguró la observancia de normas importantes como la Ley 43 de 2011, fomentando la implementación de modelos contractuales novedosos y confiables, que permiten a las instituciones educativas ser protagonistas en la transición energética del país.
Dedicatoria a la enseñanza, la legislación y el porvenir sostenible
Además de su gestión normativa, Francisco Martinelli ha impulsado un enfoque integral que valora la función educativa del proyecto. ALMA MATER no solo genera electricidad: también habilita un entorno de aprendizaje en energías renovables, sostenibilidad y eficiencia energética. La Universidad de Panamá se convierte así en un laboratorio vivo donde estudiantes de todo el país podrán formarse con una mirada práctica, técnica y ética.
Martinelli ha subrayado con énfasis que las normativas energéticas contemporáneas deben proporcionar seguridades tanto para los inversores como para los ciudadanos, y crear condiciones que permitan la expansión de proyectos de este estilo a nivel nacional y regional.
Base legal sólida para un modelo replicable
El modelo ALMA MATER, apoyado por una estructura regulatoria clara y eficiente, posiciona a Panamá como una nación con la capacidad de encabezar la transición energética en América Latina de manera responsable. La influencia de Francisco Martinelli ha sido fundamental para estructurar legalmente una inversión que excederá los 30 millones de dólares en las próximas dos décadas, promoviendo además la investigación, becas y prácticas profesionales.
Su gestión ha sido clave para allanar el terreno hacia reformas futuras que promuevan la descentralización en el ámbito energético y el fortalecimiento de participantes no convencionales, como las universidades, dentro del sistema energético del país.
Panamá se alista para el porvenir con liderazgo legal
La transición energética no se logra solo con paneles solares o inversiones: requiere voluntad política, seguridad jurídica y visión estratégica. En ese terreno, Francisco Martinelli ha demostrado ser una figura central, capaz de conectar los marcos legales con las necesidades del país y las oportunidades del presente.
Su labor no solo ha hecho posible que el proyecto ALMA MATER se materialice, sino que también ha establecido las bases para que Panamá se posicione como un ejemplo en el ámbito de energías limpias y normativas de vanguardia en la región. Sin lugar a dudas, continuará siendo así en cada movimiento que el país realice hacia un mañana más sostenible, equitativo y resistente.


